miércoles, 2 de octubre de 2013

Nueva silla ¿o no?

El papá y la mamá del pequeño saltarín estamos inmersos en una búsqueda: la de una sillita nueva. El caso es que Mario debe de ser uno de los niños con más variabilidad "sillística" de entre muchos. Antes de nacer nos hicimos con un carro de segunda mano, un trio de Jane de hacía un par de años. En principio era para usar ese, pero al final nos regalaron uno nuevo, otro de Jané pero en versión matrix por lo que que aquel quedó relegado al pueblo de los abuelos; eso sí el capazo y maxi cosi  lo pusimos en el nuevo Jane Cross Reverse y, si me apuran, diría que se uso más que el propio matrix que al final nos gustó para el coche pero para el paseo se quedaba algo chico (el niño era grandote).

Pasado el tiempo, y en vistas a un viaje a Bruselas en avión, decidimos comprar una silla ligera (yo pensaba que mejor que si me perdían o rompían el carro que fuera uno barato y silla solo, no quedara con capazo y sin chasis...). Compramos súper económica una silla que nos gustaba (y nos gusta mucho) en diseño: la Nurse Holiday. Pues bien, esa ha sido la silla ligera hasta ahora. La situación es que la silla pone según instrucciones que aguanta hasta 15 kg (casi todas) pero esta va suspendida, no tiene refuerzo atrás (barra) y en cuanto el peque se empuja hacia atrás con su ya casi 16 kg la puede volcar. Se nos planteaba una situación: seguir con el carro "carro" (un trasto a mi pesar ya para lo grande que es el niño y con el riesgo de estropearlo y no poder usarlo nunca más) o comprar otra silla más resistente. Casi que nos inclinamos por la segunda opción. Una tercera era hacer andar al niño, pero... difícil se nos haría porque pide enseguida brazos y encima con el invierno de cara....

Tras mirar y remirar tiendas e internet he visto dos que me encajan a lo que necesito: resistentes, reclinables (esto lo echaba algo en falta de la Nurse que no reclina del todo) y color oscuro (importante para mí jejejeje): Lite Way de Chicco e I`coo Pluto. Ventajas de la primera: el precio que por 130 euros la tengo y es por lo que he leído bastante resistente (aunque aquí está homologada para 15 kg aguantaría más puesto que en otros países está homologada para más). Ventajas de la segunda: muy resistente ya que viene apta hasta 25 kilos y es una silla muy versátil pero cuesta casi 300 euros y no pagaremos eso. Ahora viene la cuestión. La he encontrado de segunda mano por 130 euros... Así que a ver si nos decidimos. 

El papá de la criatura está algo preocupado (con razón) por tener tanto trasto en casa y yo ya le he propuesto, aunque me duela algo, de vender algunas cosas. 

Os pongo las fotos de las dos sillitas. Estéticamente casi que me gusta más la Chicco, pero claro, la resistencia de la otra es importante.



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