miércoles, 16 de septiembre de 2015

Ha llegado la Guardería




Hemos iniciado una nueva etapa en la vida de la pequeña bichi. Ha empezado la Escuela Infantil. Aunque he procurado alargar su llegada lo máximo posible, sé que este momento tenía que llegar. Hace una semana que ella va a la guardería, primero 3 horitas y ahora ya en su horario habitual que son casi 5h y ya come allí. 

La adaptación no está siendo fácil. El primer día llegó como si nada. No sabía que se quedaría allí, obviamente. Siempre ha estado acompañada o de mamá, su papá o la abuela, asi que no se lo esperaba. Cuando me vio marchar lloró, bastante, y a mí se me encogió el alma. Era la primera vez en 9 meses que se quedaba con un desconocido y no es fácil. Encima me comí el "marrón" sóla porque, aunque el padre intentó acompañarme, tuvo que quedarse en el coche con el bichi mayor que tremenda llorera a moco tendido tenía porque su hermana se iba a la guardería (más difícil todavía la situación). Así que hubo que combatir en dos frentes: por un lado dejar a la hermana y aguantar el tirón de 3h a ver como lo pasaría y por otra atender a un hermano compungido y resignado que casi no daba hablado de la angustia y que solo pensaba que pasaría con su hermana si lloraba y no estaba yo para darle teta (y no come pescado!! decía entre suspiros, así que a ver si le van a dar...). 

Las horas pasaron. El hermano se calmó, le explicamos que hasta dentro de unos días no comería allí y que la cogerían en brazos y que él también era muy bebé cuando fue a la guarde. Vimos fotos suyas y jugamos un ratito en casa para hacérselo ver mejor . 4 años y una preocupación tremenda por su hermana en ese sentido, es lo que tiene (a veces me gusta pero otras preocupa...). La recogimos y fueron sinceros: había llorado un buen rato y a mitad de mañana otra vez. Luego se durmió (igual de la angustia y resignación o simplemente porque ella duerme, no lo sé ni quiero). 

Los días siguientes han ido a "mejor" y digo a mejor porque en una semana aún sigue llorando cuando la dejo y al sentarla en la alfombra escapa gateando a la vez que llora detrás de mamá hacia la puerta. Pero me dicen que la cogen y en un minuto ya está tranquila. Cuando la recogemos no está llorando (solo pasó el segundo día). Y ya come allí. Ahí si que muy bien, igual que en casa, contenta y dando palmas. Están muy contentas con ella en ese sentido.

Mi mayor deseo es que llegue el día en el que se quede sin llorar. Llegará, tiene que llegar. Mientras mamá sale y entra con una sonrisa a la escuela infantil para que la vea como algo positivo. Aunque por dentro lleve penilla. Pero hay que hacerlo. Por ella, que ya bastante tiene con la separación.

Quizás, me hubiera gustado que la "adaptación" fuese de otro modo, sobre todo en un sitio que no es un colegio. Se que en Galicia la hacen diferente y me gusta más porque un familiar está con ellos durante unos días y aquí no. Pero es lo que hay y lo intentamos hacer lo mejor posible. A la tarde extra de mimos y abrazos y lo iremos superando. Ella es una valiente.

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